Desde
Firgas, la carretera que conduce a Las Madres termina en una
puerta metálica de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
Aquí comenzamos a caminar por la pista. Si la puerta está
cerrada, podremos acceder por un sendero que sale a la izquierda
de la misma. Tras veinte minutos o media hora por la pista,
en el fondo del barranco de la Virgen, pasamos entre casas,
algunas de gran tipismo, hasta llegar a una que, con el nombre
de Lomito Bermejo, es la referencia para iniciar el camino
de ascenso a El Tablero. El camino parte a la izquierda de
la casa, en una pista de cemento, pegada al lindero, que,
rápidamente, se convierte en sendero y asciende por la loma,
hasta una torre eléctrica y un grupo de grandes eucaliptos.
Aquí hay dos posibilidades:
a la derecha del primer eucalipto parte una vereda, que cuarenta
metros después, y nada más entrar en la cuenca del Barranco
Oscuro, la abandonaremos para coger otra vereda a la izquierda
que sube por "el Laerón"; en ocasiones es difícil de seguir
por la espesa vegetación, pero con un poco de tesón valdrá
la pena. Esta vereda acaba en una casa, donde también termina
la otra alternativa, más fácil y directa. Entre el primer
y segundo eucalipto, arranca el sendero hacia la izquierda,
y subiendo, alcanza la casa donde termina la otra posibilidad.
Aquí, el camino, por encima de la casa, nos conduce hasta
la pista. Se continúa por la pista, a la izquierda, que rodea
el barranco y pasa a la otra vertiente. Se llega a la carretera
de Moya a Fontanales, se desciende por ella y rápidamente
se abandona a la derecha; esta pista, siempre la de la derecha,
nos conducirá entre eucaliptos y algunos chalets, hasta una
casa, en el lado derecho de la pista, con el número 37 en
su fachada. Aquí abandonamos la pista por la que bajábamos
y tomamos otra a la derecha.
La pista que desciende se convierte
en un magnífico sendero conocido como Las Vueltas de Acero,
que nos conducirá hasta el Barranco de la Virgen otra vez
y, una vez aquí, al punto de partida, a la izquierda.
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